EDICIÓN 22: Abril - Junio '07

ALOE VERA

ALOE VERA
El Lírio del desierto





















Esta planta muy parecida al agave se encuentra en muchos países del Mediterráneo. Si bien poco llamativa, es muy conocida pues tiene extraordinarias propiedades curativas para el cuerpo humano.

El Aloe Vera es una planta suculenta de la familia de las asphodelaceas que antes estaban catalogadas como liliaceas, pero según recientes conocimentos sólo tienen poco en común. Se parece en su aspecto exterior a la del agave californiano, por lo que también se le conoce como el “lirio del desierto“.

Ya 6.000 años atrás, sus propiedades eran áltamente apreciadas por los Egipcios. En muchas de las antiguas culturas era un símbolo de riqueza y prosperidad, por lo que no extraña que se diga de esta verdosa planta que es una fuente homeopática milenaria.









Aloe Vera es conocida como la planta de los primeros auxilios para tratar las más variadas heridas, como p.e. cortes y quemaduras leves o para aliviar picaduras de mosquitos. Sus hojas carnosas contienen más de 160 sustancias como p.e. enzimas, sales minerales, aminoácidos, vitaminas (A, D, C, E) y fermentos digestivos que influyen de forma positiva en el organismo humano.











Debido a sus excepcionales propiedades hidratantes, el Aloe Vera goza de merecida fama por su uso en la industria cosmética. El gel puro penetra hasta la tercera capa de la piel y así le facilita una regeneración profunda, protegiendo por un lado la primera capa (epidermis) de una fuerte escamización, y por otro regulando en la segunda capa (dermis) el grado de hidratación, además de estimular la circulación de la sangre en la tercera capa (tejido subcutáneo). Así el Aloe Vera refuerza y alisa la piel. Aplicándola regularmente, el aspecto de la piel se refina devolviéndole un aspecto más joven.

Asimismo, el gel de la planta da un excelente resultado en afecciones dermatológicas como psoriasis, eczema, quemaduras de sol, alergias, llagas. Además actúa como fungicida y germicida.



















Aloe Vera también es apto para uso interno. Tiene excelentes propiedades regeneradoras, actúa como laxante y desintoxicante, ayuda a tratar infecciones del tracto intestinal, flatulencia, estreñimiento, reuma y artritis. Refuerza las autodefensas, potencia el metabolismo de proteínas, protege de la hiperacidificación y estimula la circulación de la sangre.El mercado ofrece multitud de productos con Aloe Vera. Sin embargo Vd. debería prestar especial atención al grado de pureza. El gel más puro (y más económico) se obtiene de la planta misma. Se corta la hoja directamente del tronco y recoge tanto gel como se precisa. El resto de la hoja se podrá conservar en el frigorífico durante varias semanas.



















También es muy fácil elaborar el jarabe de Aloe Vera: se extrae el gel de la hoja, se corta en trozos pequeños, y juntamente con agua, zumo de limón y un poco de miel se pasa por la trituradora obteniéndose así una bebida sanísima de sabor agradable. Esta es también una excelente receta para una cura primaveral para su cuerpo.





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