EDICIÓN 19: Octubre - Diciembre '06

RESTAURACIÓN


















El trabajo de un restaurador consiste en aplicar una serie de tratamientos e intervenciones, partiendo de un estudio previo de la pieza, con el fin de recuperar y conservar obras que, con el paso del tiempo y la mala conservación, corren el riesgo de perderse completamente.





Antes




Después




La calidad y antigüedad de un mueble se establece por diferentes procedimientos: tipos de ensambles, colas, líneas de cortes; por el tipo de decoración que se integra en la pieza (tallas, marqueterías, policromías), por el tipo de madera (maderas nobles, maderas autóctonas de cada región), por el tipo de acabado original (goma laca, ceras, resinas), incluso hay algún tipo de piezas que llevan algún tipo de marca o sello de elaboración.







A la hora de restaurar una pieza se pueden encontrar diversos problemas como ataques de carcoma, que la pieza haya sido barnizada con un producto sintético que dificulta su limpieza, etc.. El peor problema es cuando el mueble presenta pérdidas de alguna de sus partes estructurales (pérdida de todas sus patas), pues no existen referencias que muestren cómo éra la pieza original y se puede caer en la “invención”, algo que no se debe hacer.





En Ibiza hay una oferta variada de mobiliario antiguo, pues el anticuario es un negocio bastante extendido en la isla. La mayoría de las piezas son importadas del mundo oriental o de subastas en Europa, pero también se puede ver mobiliario autóctono balear, donde destaca el mallorquín y menorquín. El ibicenco es un tipo de mobiliario más popular, aunque no por eso de menor calidad.




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