EDICIÓN: Junio - Agosto 2018

Consejos para una piel sana

Por Sabina Brownstein
Una piel sana se da cuando existe un estilo de vida saludable, así que aquí hay algunas simples maneras de ayudar a mantener tu piel flexible y bonita: Es importante beber suficiente agua porque la deshidratación hace que tu piel luzca opaca, escamada y flácida. Además, deberías dormir al menos siete horas todas las noches para que tu piel se regenere, y dormir boca arriba para evitar que se arrugue la piel de la cara. Comer alimentos ricos en antioxidantes reduce la inflamación, que es la causa principal del envejecimiento de la piel. Algunas de las mejores fuentes de antioxidantes son: el brócoli, las uvas rojas, el chocolate negro, las bayas y las verduras de hoja verde. Además, asegúrate de incluir aceites y grasas saludables en tu dieta con alimentos como aguacates, aceite de coco y aceite de oliva. Estos ayudan a que la capa externa de tu piel sea más firme.
Masajea suavemente tu piel con aceites vegetales naturales por la mañana y por la noche. Lo mejor es usar productos orgánicos de alta calidad para el cuidado de la piel o crear los propios con ingredientes naturales como aceite de jojoba, manteca de karité, aceite de coco y aceite de rosa mosqueta. Y finalmente, déjate mimar con un masaje facial relajante de vez en cuando; estos masajes funcionan como estiramientos faciales naturales al estimular las células de la piel... ¡y son maravillosos! •