EDICIÓN: Octubre - Diciembre 2017

Preservemos el suministro de agua

Jerry Brownstein
Contar con agua potable suficiente siempre ha sido un reto aquí en Ibiza, aunque históricamente la isla se ha recuperado cada año de sus largos y secos veranos durante el otoño e invierno, más húmedos y menos concurridos. Sin embargo, a lo largo de la última década, el mayor consumo durante la temporada turística ha drenado las aguas subterráneas (acuíferos) hasta el punto de que la lluvia natural no ha sido capaz de rellenarlos. Durante los últimos tres veranos (desde el 2014), las reservas de agua han descendido a niveles peligrosos, por debajo del 25%. El invierno de 2016/17 trajo episodios de lluvia torrencial que rellenaron en parte los acuíferos... pero el clima posterior, tremendamente seco, y la llegada de turistas, ha vuelto a hacer descender los niveles demasiado. Para comprender lo que ha causado esta pésima situación, debemos observar ambos aspectos del problema: el suministro de agua en Ibiza (de dónde viene) y su consumo (cómo está siendo utilizada).

Aquí tenemos las acciones más inmediatas que deben abordarse, para poder incrementar y preservar nuestro suministro de agua:
- Reparar la red defectuosa de tuberías, que hace que se pierda el 30% del agua antes de llegar siquiera al consumidor.
- Crear un sistema de gestión de agua coordinado, que redireccione el agua de lluvia a tanques de almacenamiento y reservorios, o bien a lugares desde los que penetre fácilmente en los acuíferos. (Gran parte del agua de lluvia que nos llega acaba en el mar sin pasar por los acuíferos subterráneos).
- Lograr que las tres plantas desalinizadoras de la isla trabajen con máxima eficiencia.

Se trata de proyectos costosos, así que se necesitará una voluntad política considerable para abordarlos del todo. Dicho lo cual, hay una enorme cantidad de dinero de los turistas que circula por la isla, así que es totalmente lógico que una parte significativa de esos fondos sea utilizada para hacer que nuestro suministro de agua sea sostenible. Si el agua se agota, la gallina de los huevos de oro que es el turismo también desaparecerá.

Incrementar el suministro de agua será tan solo la mitad de la solución. La otra mitad vendrá de dar los pasos necesarios para reducir el consumo de agua en Ibiza. Hay muchas cosas que podemos hacer como ciudadanos para cambiar nuestros hábitos y así cumplir con nuestra parte en la preservación de la preciosa agua de esta bella isla. Pero todo ello supone ignorar un tema tabú: que hay demasiada gente. A lo largo de la última década, la llegada de turistas se ha duplicado, y esto, sencillamente, no es sostenible. La comunidad empresarial siempre ha impulsado que venga más turismo, pero deben adoptar una visión más a largo plazo, ya que más no es siempre mejor... y en este caso llevará a menos... tanto en la calidad de vida en la isla como en sus propios beneficios económicos.

Si se manejan bien, los recursos hídricos de Ibiza pueden sostener una entrada grande de turistas en temporada... pero no la cifra astronómica que hemos soportado recientemente. El Govern Balear es consciente de la seriedad de la situación, y se han propuesto algunas medidas para moderar el flujo de turistas... pero se necesita hacer más. Ser parte de la solución supone apoyar a partidos políticos y organizaciones que tengan el coraje de hacer frente a la comunidad empresarial para hacerles comprender que tenemos que enfrentarnos juntos a este reto. •