EDICIÓN 83: Junio - agosto 2017

Realiza ese cambio

Jerry Brownstein
«Si quieres hacer del mundo un lugar mejor,
mírate a ti mismo, y realiza ese cambio»
(‘Man in the Mirror’, Michael Jackson)

Muchas personas están sintiendo el poderoso impulso de darle un nuevo sentido a sus vidas... un sentido que vaya más allá de las actividades del día a día que consumen gran parte de su tiempo y energía. Cada vez son más conscientes de que algo debe cambiar, de que existe otra dimensión a la vida que está más allá de la caja compartimentada en la que les coloca la sociedad. Este sentimiento es el impulso evolutivo de nuestro tiempo. Nos urge a expresar nuestro pleno potencial. La clave para alcanzar ese potencial es que las personas expandan su consciencia para que tomen decisiones en sus vidas que estén en sintonía con su sabiduría interna.

Entonces, ¿cómo hacemos para lograr esa consciencia más evolucionada? Hay quienes se ven impulsados por una experiencia drástica que les cambia la vida, como una poderosa epifanía, un despertar del kundalini o una experiencia cercana a la muerte... pero estas situaciones son muy poco habituales. Para la mayoría de nosotros, la transformación comienza con la lectura de algunos libros espirituales, ir a algún retiro, asistir a talleres, recibir una clase de yoga semanal, etc... Todas estas son actividades que merecen ser realizadas pues pueden ayudar a encender la chispa de la expansión de la consciencia... pero no son suficientes tampoco. Si realmente quieres crecer y evolucionar, es necesario asumir el compromiso de crear una práctica diaria que enriquezca todos los aspectos de tu ser: cuerpo, mente y alma.

Puedes crear tal práctica cultivando nuevos hábitos que yo llamo “blissiplines” (en castellano podríamos llamarlas “goziplinas”). Se trata en realidad de disciplinas, pero esa palabra tiene demasiadas connotaciones negativas, así que funciona mejor si le pones a tus nuevos hábitos el prefijo “gozo” que no “dis”. Tu práctica diaria puede empezar con tan solo diez minutos cada mañana, para ir aumentando según te sientas más a gusto con ella. Todos somos seres únicos, por lo que deberás desarrollar una mezcla personalizada de goziplinas que te vayan bien a ti y a tu estilo de vida. Las prácticas físicas como el yoga, el qi gong y los ejercicios energéticos están imbuídos de las exploraciones internas de la meditación, las afirmaciones, la visualización y la respiración consciente. Cuerpo, mente y espíritu son nutridos para que sientas tu verdadera belleza interna a todos los niveles, y puedas aportar esa maravillosa energía a cada área de tu vida.

Cómo empezar es un asunto muy personal. A algunas personas les encanta leer y aprender por sí mismas; otras prefieren recibir una guía personalizada, y la mayoría respondemos mejor a una combinación de ambas. El ingrediente que resulta esencial para el éxito de cualquier práctica diaria es la meditación. No solo reduce el estrés, incrementa la claridad mental y fortalece tu sistema inmune, sino que además es el camino demostrado hacia una consciencia más evolucionada. La meditación calma tu mente y abre las puertas de tu percepción, para que puedas recibir nuevas formas de pensar y de sentir. No es necesario meditar de ninguna forma prescrita: lo que puedas hacer para acallar realmente a tu mente es una meditación útil. Lo importante es meditar cada día, aunque sean solo unos minutos. La mayoría de la gente descubre que les funciona mejor meditar cada día a primera hora de la mañana, antes de que tu mente se abalance sobre ti. Hacer de la meditación el eje de tu práctica diaria hará que continúes fortaleciendo tu conexión con tu quietud interior.

Hay dos poderosas prácticas que puedes utilizar, en conjunción con la meditación, para aportar más paz, felicidad y amor a tu vida: las afirmaciones y las visualizaciones. Las afirmaciones son mensajes positivos sobre nosotros mismos y el mundo a nuestro alrededor, que reprograman nuestro guía interno. Repetirlas una y otra vez crea nuevas conexiones en tu mente subconsciente... cambiando tu sistema de creencias esencial para reflejar valores positivos. La visualización es una forma creativa de visualizar con tu mirada interior la vida saludable y gozosa que deseas. Estimula a tu imaginación para que sea el puente entre el mundo limitado en el que se encuentra atrapada tu mente y el hermoso mundo que tu corazón sabe que es posible.

Las exploraciones internas calman el alma y aclaran la mente, pero no debemos olvidar el cuerpo. Recordemos que somos seres holísticos, así que el objetivo es que mente, cuerpo y espíritu estén todos trabajando en armonía. Tu cuerpo es el templo que alberga tu espíritu, así que es importante mantenerlo sano, fuerte y vibrante. Todo el mundo sabe que las claves para una buena salud son el ejercicio regular y la comida adecuada... pero saberlo y llegar a hacerlo son dos cosas muy diferentes. La buena noticia es que incorporar hábitos saludables a tu vida diaria puede ser un proceso sencillo y fácil. Hay formas elegantes de ejercicio que pueden añadir una dimensión física a tu práctica. El yoga, el qi gong o los cinco ritos tibetanos son prácticas de lo más populares y efectivas, que integran el movimiento físico con la paz interior. Los ejercicios energéticos especiales son una forma poderosa de trabajar los meridianos y de que tu cuerpo esté equilibrado y fluido. Una buena forma de recibir beneficios adicionales de los ejercicios físicos es realizarlos junto con afirmaciones. Duplicar tareas suele ser la receta para la falta de concentración, pero en este caso puede de hecho afinar tu intención y profundizar tu práctica. Estés levantando pesas, corriendo, caminando o haciendo yoga, resulta fácil entrar en el ritmo de añadir un mensaje positivo a tus movimientos. La vida empieza con tu aliento, así que aprender a respirar de forma consciente es otra parte importante de tu salud física y espiritual.

Estas son tan solo algunas de las muchas herramientas que puedes utilizar para enriquecer tu vida, incluyéndolas en tu práctica diaria, pero el factor más importante es tu intención de hacerlas de verdad. Si intentas hacer demasiado de golpe, puede que te desanimes, así que empieza con un objetivo razonable: cinco a diez minutos cada mañana. Una vez hayas establecido esto como parte regular de tu vida, puedes profundizar tu práctica añadiéndole elementos de forma gradual. A lo largo del tiempo sentirás cómo vas soltando viejas formas de ser y de creer. Tu práctica te aportará el poder de tomar decisiones conscientes que reflejarán la sabiduría de tu corazón. Cada día... de pequeñas y grandes maneras... te convertirás en «pionero de tu futuro en lugar de prisionero de tu pasado». •

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