EDICIÓN 81: Febrero - Abril 2017

Encontrar paz y quietud

Ruth Osborn
¿Cuándo fue la última vez que estuviste realmente quieto en cuerpo y mente... totalmente instalado en el momento presente? La vida moderna nos estimula a estar siempre ocupados o distraídos de alguna forma. Si no estás trabajando, estás mirando el teléfono, haciendo recados, viendo la tele, yendo al cine... cualquier cosa que te impida simplemente estar. Y sin embargo, es tan solo en los momentos de quietud que puedes experimentar la claridad que acompaña a una mente que está calmada y centrada. Encontrar el tiempo para estar en paz y en quietud te aporta la oportunidad de reconectar, recargarte y re-energetizarte. Es en este espacio de atención relajada donde descubrirás tus más auténticas inspiraciones, las que te llevarán a la verdadera felicidad.
 
Tu mente nunca deja de pensar. Genera unos 50.000 pensamientos al día, y muchos de ellos son sinsentidos o negativos. Bajarte de esta rueda mental te permite conectar con tus verdaderos sentimientos y tu sabiduría interior. También te ofrece la oportunidad de procesar el pasado y organizar tus pensamientos sobre el futuro. La quietud actúa como bálsamo para tu sistema nervioso, permitiéndole descansar y recuperarse del estímulo constante del mundo moderno, con sus demandas y listas interminables de cosas por hacer. Tomarte el tiempo de encontrar la paz interior es también la mejor manera de re-energetizarte para que puedas gestionar las tareas de tu vida con elegancia y facilidad.
 
¿Cómo encontrar entonces esta quietud tan gozosa pero escurridiza? Como todo, implica práctica: en este caso, la práctica de la meditación. Aprendiendo a meditar, te familiarizas con la sensación de estar en quietud. Una vez que ya sabes cómo es esa sensación, puedes encontrar ese mismo espacio de paz cuando lo necesites. La meditación puede ser sencilla y fácil. Simplemente dedícale un ratito al día, aunque sean unos pocos minutos, a estar completamente quieto. Es mejor hacerlo a primera hora de la mañana, antes de encender el teléfono y de que tu mente se llene de pensamientos. Hay muchas prácticas de meditación diferentes, pero te sugiero empezar con la más sencilla, que consiste en centrarte en tu respiración. Observa la inspiración, y observa la expiración. Cuando emerjan pensamientos (que lo harán), suavemente vuelve tu atención de nuevo a la respiración.
 
Cada situación en la vida te ofrece la oportunidad de elegir: puedes ser parte del caos en el mundo o puedes dar un paso atrás... mantenerte en calma... y entrar en la quietud. Cultivar la sensación de quietud a través de la meditación hace que sea posible que encuentres ese espacio interior de paz. Te permite estar quieto en tu cuerpo y en tu mente para que puedas traer la calma y la claridad al mundo que te rodea.

«Dentro de ti, hay una quietud y un santuario
al que puedes retirarte en cualquier momento y ser tú mismo».
(Hermann Hesse, Siddhartha)

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