EDICIÓN 76: Abril - junio 2016

Superando el miedo al fracaso

Ruth Osborn
¿El miedo a fracasar te impide ir en pos de tus sueños?

¿Hace que no puedas conectar con tu interior aventurero, emprendedor o escritor de novelas, o cualquier otra parte de ti que anhela hacer algo realmente notable en tu vida?

Veamos qué hay en la idea de fracasar que te impide tomar acción... porque no perseguir un sueño por el miedo a fracasar ya supone un fracaso en sí mismo. Los niños ofrecen un gran ejemplo de cómo se vive sin miedo. Aprenden con ligereza y a través del juego, en gran medida sin ningún concepto de proyecciones negativas sobre el fracaso que puedan retenerles. Obsérvales mientras aprenden cosas nuevas: intentan, se caen, tal vez se ríen... y se levantan y lo vuelven a intentar. Tras unos cuantos intentos, aprenden a hacerlo de forma un poco distinta... y por fin lo logran.

A menudo se trata del mismo proceso en la vida adulta, ya que muchas situaciones empiezan con fracasos que se convierten en aspectos esenciales del éxito. Sencillamente, puede ser necesario saber lo que no funciona para poder descubrir lo que sí, y esos 'fracasos' ofrecen un aprendizaje y desarrollo de gran valor en el camino hacia el éxito. Incluso cuando no se alcanza el objetivo, el reto en sí mismo tiene gran valor. Todo lo que intentes con un esfuerzo sincero tiene el potencial de aportarte lecciones por el camino. Adquiriendo este conocimiento, crecerás con cada paso que des en pos de tus sueños. Con el solo hecho de enfrentarte a tu miedo y comprometerte con seguir tu sueño, ya has triunfado.

Pregúntate qué es mejor: ¿temer el fracaso y nunca tomar acción, o darle tu mejor intento y ver qué sucede? No podemos saber con certeza cómo van a desarrollarse nuestras iniciativas, pero una cosa sí sabemos con total certitud: si nunca lo intentas, nunca lo sabrás. Un consejo útil para superar el miedo es soltar las expectativas sobre el posible resultado. Al dar un salto de fé para emprender un camino nuevo, te abrirás a posibilidades ilimitadas. Puede que no acabes donde pensabas hacerlo, pero el viaje puede llevarte a un lugar mucho mejor de lo que podías haber imaginado.

«Solo hay una cosa que hace que
un sueño sea imposible de alcanzar:
el miedo al fracaso»


(Paulo Coelho, El Alquimista)

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