EDICIÓN 72: Agosto - Octubre 2015

El ayuno intermitente

Ruth Osborn

El ayuno no es nada nuevo, pero lo que sí resulta novedoso son los estudios que indican el amplio abanico de beneficios que supone para la salud. Aún está en proceso de ser investigado en profundidad, pero parece ser que si incluimos algún tipo de ayuno en nuestro régimen nutricional cosecharemos beneficios positivos para nuestra salud, bienestar, longevidad y también para nuestro contorno de cintura. Experimentando con el ayuno aprendemos a reconocer las verdaderas señales del cuerpo. Sentimos la diferencia entre el hambre real y lo que percibimos como hambre, pero que puede ser sencillamente aburrimiento. Esta conciencia resulta esencial para quien quiera alcanzar o mantener una composición corporal sana. Desde el punto de vista de la salud, cuando estás en estado de ayuno, el cuerpo realiza todo el trabajo de reparación necesario de células y tejidos. Y al contrario, cuando consumes calorías tu cuerpo se encuentra en lo que se denomina “estado alimentado”. En este estado, tu cuerpo trabaja duramente para descomponer los alimentos que has consumido en nutrientes esenciales y residuos. Así pues, si estamos constantemente consumiendo calorías, nuestros cuerpos no tienen tiempo de repararse a sí mismos adecuadamente.
 

 
El ayuno tradicional y religioso a menudo implica pasarse sin alimento durante largos periodos, pero una forma más fácil de obtener esos mismos beneficios en el contexto de tu vida habitual es practicar el Ayuno Intermitente (Intermittent Fasting o IF en inglés). Este método moderno de ayuno se hace tal como suena: comer de forma intermitente y después ayunar de forma intermitente o, como dice Brad Pilon (pionero del IF desde 2007) en pocas palabras: comer-parar-comer. Hay diferentes formas de practicar el IF, y la mejor para ti dependerá de tu tolerancia al ayuno y de tu estilo de vida. A algunas personas les funciona hacer un ayuno a la semana de entre 24 y 36 horas. Otras dejan de consumir calorías a cierta hora del día, como por ejemplo a las 2 de la tarde, y ya no comen hasta las 2 de la tarde del día siguiente. Esto supone un periodo de ayuno de 24 horas, sin tener que pasarse sin comer durante un día entero.
 
Sin embargo, la mayoría de la gente se siente más cómoda con ayunos más cortos y regulares durante la noche, que son más fáciles de manejar. De hecho, casi todos ayunamos a diario, coincidiendo con nuestro periodo de sueño: el tiempo entre la última comida del día y la primera del día siguiente (y por eso la llamamos des-ayuno, porque rompe el ayuno). Así que la forma más sencilla de integrar el IF en tu vida es simplemente extender este ayuno nocturno natural que se da mientras dormimos. Si podemos darnos un mínimo de 12 horas entre nuestra última comida del día y la primera del día siguiente, estaremos dándole a nuestro cuerpo un periodo apropiado para que se rejuvenezca. Por ejemplo, lograrás 12 horas de IF si terminas de cenar a las 9 de la noche ya no comes nada más hasta las 9 de la mañana. Puedes extender unas horas ese periodo fácilmente si acabas de cenar más pronto la noche anterior (algo muy sano en sí mismo), y después esperas un poco más antes de comer al día siguiente. Hacer esto mejorará aún más los beneficios del IF, como mostró un estudio en profundidad de Precision Nutrition que estableció que los periodos óptimos de ayuno nocturno son de 14 horas para las mujeres y 16 para los hombres.
 

 
Se están realizando más estudios sobre los beneficios a largo plazo del IF. Hasta ahora, los resultados muestran que realizar periodos cortos de ayuno puede ayudarnos a estar más sanos, acelerando la eliminación de grasa e incrementando la efectividad del ejercicio. El informe de Precision Nutrition afirma que: «los datos muestran que el IF, cuando se hace bien, podría ayudar a extender la vida, regular la glucosa en sangre, controlar los lípidos en sangre, gestionar el peso corporal y aumentar (o mantener) masa muscular magra, entre otros efectos». Por supuesto que el IF es tan solo una de las muchas herramientas que podemos utilizar para optimizar nuestra salud y gestionar nuestro peso. El primer paso hacia cualquier mejora en la salud es combinar el ejercicio de forma regular con comer mucha verdura y fruta fresca ecológica y/o local siempre que sea posible. 
 
Más información:
El estudio completo sobre Ayuno Intermitente de los líderes de la industria Precision Nutrition está disponible en www.precisionnutrition.com/intermittent-fasting
 
El libro de Brad Pilon “Eat Stop Eat” explica el proceso IF (www.eatstopeat.com) y hay más información disponible en su página personal http://bradpilon.com •
 

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