EDICIÓN 72: Agosto - Octubre 2015

Sé el cambio que quieres ver

Jerry Brownstein

Qué enorme suerte tenemos de estar viviendo en un momento tan importante de la historia de la Humanidad, un momento en el que el mundo se está despertando a un nuevo nivel de conciencia. Gente de todas partes del planeta es cada vez más consciente de que nuestros sistemas tradicionales en cuanto a economía, ecología, gobierno y espiritualidad son caducos e insostenibles. Cada vez más personas estamos dándonos cuenta de que debe haber una forma mejor de hacer las cosas y estamos buscando formas alternativas de vivir y de ser. Dar el siguiente paso en la evolución humana requerirá que hagamos un enorme cambio desde la visión actual del mundo basada en el miedo, la escasez y la limitación, hacia una nueva forma de ser que esté asentada en el amor, la abundancia y la libertad. Vivir en base a estos valores creará una sociedad que fomente la generosidad frente a la avaricia, la cooperación frente a la competición y la justicia frente a la injusticia.
 
Esta es la gran oportunidad que se nos ofrece en estos tiempos emocionantes. ¿Y qué podemos hacer para contribuir a que esto suceda? La respuesta podría encontrarse justamente en el enorme poder que surge de nuestros corazones. Tanto las tradiciones ancestrales como la ciencia moderna nos dicen que la forma en la que conectamos unos con otros y con el mundo a nuestro alrededor es la energía que proyectamos. Tu corazón es de lejos el mayor productor de esa energía (es cinco mil veces más poderoso que el cerebro), pero ese es tan solo el comienzo. Cuando sientes emociones basadas en el amor, como la gratitud, la dicha y la compasión, tu corazón proyecta una frecuencia especial llamada coherencia. Esta frecuencia incrementa de forma exponencial el poder que tiene tu corazón para proyectar esas vibraciones más elevadas hacia el mundo.
 

 
Ahora imagínate lo que sucede cuando un gran número de personas están todas proyectando esos sentimientos de coherencia. El poder combinado de un grupo así se multiplica de forma masiva, y es por ello que un grupo de personas relativamente pequeño puede tener un poderoso efecto transformador en el mundo que nos rodea. Un ejemplo famoso de ello es el experimento realizado en 1993 por los seguidores de la Meditación Trascendental. Se trató de una muy publicitada demostración a lo largo de dos meses para ver si un grupo de meditadores podía reducir la tasa de crimen en la ciudad de Washington a través de la meditación coherente sostenida. El crimen violento había ido incrementándose en Washington a lo largo de los cinco meses previos, pero los investigadores atrevidamente predijeron que su grupo de coherencia reduciría el crimen en un 20%. Esta predicción fue ridiculizada por el Jefe de Policía, que afirmó que un descenso tan drástico en el crimen era imposible.
 
La demostración arrancó con 800 meditadores entrenados, hasta alcanzar los 4.000 al final del proyecto. Los resultados fueron asombrosos. Para sorpresa de los agentes del orden, la tasa de crimen en la ciudad cayó en más de un 23% a lo largo del periodo de dos meses. El experimento entero fue controlado cuidadosamente, y se estima que la probabilidad de que esos resultados sucedieran por casualidad es de una entre mil millones. Es por ello que el estudio aún hoy es muy respetado. Demuestra lo que se denomina el ‘Efecto Maharishi’, que básicamente dice que si el 1% de una población está practicando meditación transcendental coherente, esa sociedad disfrutará de una significativa mejora de su calidad de vida.
 

 
Desde entonces ha habido más de 50 estudios científicos que confirman que el Efecto Maharishi es real, lo que apoya el hecho de que si nos unimos tenemos el poder de cambiar la sociedad gracias a la energía que proyectamos. Estas investigaciones también confirman que incluso un porcentaje pequeño de la población puede crear grandes cambios cuando se unen en coherencia. Tal vez si tan solo el 1% de gente es consciente no sea suficiente para transformar la sociedad, pero parece que el punto de inflexión está muy por debajo del 50%. Es por ello que cada uno de nosotros es tan importante. Todo, desde nuestras mayores acciones hasta nuestros mínimos gestos, envía una ola de energía, y cuando nos unimos con sentimientos basados en el amor, esa ola se hace inmensamente poderosa. Tenemos el potencial de contribuir enormemente a esa ola de energía transformadora: Aquí y Ahora.
 
Si la Humanidad va a evolucionar hacia un nivel superior, entonces ha de empezar con gente como nosotros: las personas que tenemos el espíritu de Ibiza. Somos quienes tenemos la imaginación necesaria para vernos como algo distinto a lo que nuestra cultura y nuestros condicionamientos nos han programado para ser. Ahora es momento de «ser el cambio que queremos ver», compartiendo esta sensación especial unos con otros y con el mundo.
 

 
El IBIZA SPIRIT FESTIVAL el domingo 4 de octubre es una maravillosa oportunidad de unirnos y crear esta energía de transformación positiva. El hermoso agroturismo Atzaró será el entorno ideal para este mágico día, que inspirará a las personas a abrir sus corazones y mentes a nuevas formas de pensar y de ser. El festival pondrá en valor todos los elementos esenciales del espíritu de Ibiza a través de eventos muy especiales a lo largo de todo el día, desde la apertura a las 11 h hasta la puesta de sol a las 20 h. Habrá danza creativa, Tantra, talleres, meditaciones, terapias alternativas, yoga, Tai Chi… y algunas sorpresas especiales. La música será la mensajera a través de meditaciones guiadas, círculos de canto y sonidos sanadores que llenarán Atzaró durante todo el día hasta la noche. Por supuesto que habrá deliciosos alimentos y bebidas que sumar a la celebración, y una mágica área infantil creada con amor para niños y niñas de todas las edades.
 
El Ibiza Spirit Festival es una celebración de lo hermosa que puede ser la vida, y de cómo, uniéndonos en el Espíritu del Amor, podemos crear una ola de energía positiva que ayudará a alumbrar el camino hacia un futuro más brillante.
 
Como individuos transformados, somos seres poderosos...
como comunidad transformada, somos irresistibles.
 

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