EDICIÓN 69: Febrero - Abril 2015

Una vivienda en las Islas Baleares como excelente inversión

Texto: Gerboth & Partner, European Layers
Una casa en un rincón de las Islas Baleares es el sueño de muchas familias. Además de ser un lugar idílico para descansar durante el verano y escapar de las inclemencias propias del frío invierno, la adquisición de una vivienda en España constituye a su vez una inversión sólida y, por ende, una efectiva garantía patrimonial.





Una finca en el campo
Para muchos europeos, la adquisición de una finca rural es una inversión atractiva. El característico diseño arquitectónico de estas construcciones, así como la singular distribución de las mismas a lo largo de amplias extensiones de territorio dibujan un paisaje pintoresco que refleja el estilo de vida mediterráneo de España.
 
Sin embargo, a la hora de adquirir una propiedad de este tipo, se debe tener en cuenta que muchas de estas viviendas fueron construidas sin la pertinente licencia de obras. Esto supone un riesgo para futuros compradores que podrían presenciar cómo su vivienda de ensueño es derribada por las autoridades municipales competentes. Las consecuencias derivadas de la construcción de viviendas sin la pertinente licencia de obras van más allá, ya que, incluso en aquellos casos en que hubiera transcurrido el plazo de ocho años estipulado para la prescripción de infracciones urbanísticas evitándose así su demolición, los potenciales propietarios podrían ver truncados sus sueños al no poder, por ejemplo, obtener la correspondiente cédula de habitabilidad, lo que le impedirá acceder a la redes de suministro de electricidad y agua.
 
La reforma de la ley del suelo del año pasado permite legalizar las edificaciones ilegales en un plazo de tres años. Si se hace, el valor de la finca experimentará un incremento considerable. Además, una vez subsanada la infracción, se podrán obtener sin dificultad los permisos para obras de modificación o para la construcción de piscinas, garajes, etc.




 


Una casa de ensueño en la costa
Una propiedad en la costa, ya sea en Ibiza o en otra de las Islas Baleares, es para los inversores privados una de las mejores oportunidades de inversión estable en Europa, sobre todo, si el inmueble se encuentra en primera línea de mar. Los expertos inmobiliarios afirman que el valor de estas propiedades prácticamente no ha disminuido durante estos años de crisis. Por lo tanto, si compra un inmueble de este tipo, una devaluación de su inversión es bastante improbable.
 
Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas propiedades en ubicación privilegiada están sujetas a los preceptos de la Ley de Costas. Esta Ley divide toda el área costera en varias zonas que están sujetas a condiciones distintas para el desarrollo urbanístico. Estas regulaciones también se aplican a las viviendas ya existentes, por lo que los compradores de estas propiedades se ven afectados por ellas. En la zona de litoral protegido, que, por regla general, comprende una franja de 100 metros desde la línea de la playa, está prohibida la construcción de edificios. La ubicación de la casa de sus sueños podría no cumplir con la normativa vigente y, por lo tanto, ser ilegal. Esto podría dar lugar a sanciones administrativas. Además, la Ley determina, entre otras cosas, que las modificaciones de una casa ubicada en la costa no podrán afectar su altura y anchura.




 
Le recomendamos que recabe el asesoramiento jurídico de un buen abogado antes de adquirir una propiedad para asegurarse que podrá realizar sus ideas arquitectónicas y así evitar sorpresas desagradables en el futuro.

 
 

Imágenes del artículo