EDICIÓN 13: Octubre - Noviembre '05

IBOSIM

MARIA








Ibosim es uno de los nombres más antiguos de Ibiza. Traducido del púnico esta palabra significa "Isla de Bes“.

Por influencia púnica, en 1.500 a.C., llegó a Ibiza Bes, el dios enano protector, que gozaba de una gran veneración en Egipto.
Su origen exacto es desconocido. Muchos expertos piensan que procede de los pigmeos, pues su aspecto difiere mucho del de los dioses mediterráneos y egipcios.

No era precisamente lo que entendemos por belleza. Un hombre enano de brazos largos y piernas cortas, el rostro con nariz respingona, con barba desgreñada y cejas espesas. Muchas veces fue representado con la lengua fuera, cuernos y pezuñas. En algunas imagenes también se le ve con un pene gigante.

Por su aspecto físico también se le relacionó con el macho cabrío o el dios Pan. Apesar de su apariencia grotesca, Bes fué muy venerado en Ibiza y se le atribuyeron muchas cualidades positivas. Bes traía suerte a las casas de todas las clases sociales, protegía al matrimonio y a la família. Cuidaba de las necesidades físicas y de las joyas de las mujeres. Era su mejor amigo y les ayudaba en el parto. Muchas veces se encuentran representaciones donde Bes está bailando alrededor de la madre, tocando un tambor o una pandereta y removiendo un cuchillo. El ruido, su risa horrible y su feo rostro ahuyentaban a los malos espiritus y protegían al recién nacido.






También se encontró la imagen de bes en el cabecero de las camas, pues era el guardían del sueño. Se le consideraba un mago, y en muchas monedas antiguas de Ibiza se representaba esta figura enana y barbuda luchando con una serpiente. Se le nombró „Bes, el temor de toda criatura malvada“, ya que también protegía a sus seguidores de animales peligrosos. Muchos creen que la falta de animales venenosos en Ibiza se debe al dios Bes.

No obstante, en primer lugar era el dios del buen humor y de la diversión. Hasta en el antiguo Egipto bailaba ante los faraones y les deleitaba con los sonidos del harpa, de la lira o del tamboril. Por ello el baile y la música formaron una parte importante de su culto, lo que aún hoy en día se puede sentir en Ibiza







MARIA



Imágenes del artículo