EDICIÓN 54: Agosto - Octubre 2012

La Bioresonancia – Una medicina no agresiva

Texto: Ariane Köhler




 
La clave de la bioresonancia está en activar la capacidad de autocuración del cuerpo humano. Es un método alternativo e indoloro para diagnosticar y curar enfermedades, basado en el hecho que nuestro organismo no sólo se compone de partículas de materia sino también de ondas electromagnéticas (frecuencias) específicas.
 
En Ibiza, Birgit Babucke practica con éxito tratamientos por medio de bioresonancia desde hace más de 11 años. Los mejores resultados se logran con las alergias, las enfermedades respiratorias y el síndrome de burnout causado por estrés.
 

 
La bioresonancia fue desarrollada en 1977 por el médico alemán Franz Morell y el ingeniero eléctrico Erich Rasche, respaldados por las investigaciones del doctor C. Smith de la Universidad de Salford en el Reino Unido. Según los conceptos de la mecánica cuántica (Louis de Broglie, premio Nobel en 1929), la concepción de la materia como un compuesto de partículas abarca sólo a uno de los aspectos de la realidad. El otro aspecto consiste en su naturaleza ondulatoria que causa efectos a distancia a través de las resonancias. Un ejemplo: Cuando se golpea un diapasón en una habitación en la que se encuentra un piano, la cuerda correspondiente de éste empieza a vibrar.
 

 
Otro descubrimiento extraordinario es el hecho que las células se comunican mediante ondas específicas (frecuencias). Cuando este tipo de comunicación no se ve alterada por interferencias, se puede hablar de una persona sana. Desgraciadamente, los seres humanos estamos expuestos a gran cantidad de interferencias en nuestro mundo actual. Una nutrición errónea e insuficiente, smog electrónico, toxinas en el medio ambiente, estrés y un sinfín de sustancias químicas que, aunque faciliten nuestra vida moderna, nos cobran su precio a cuenta de nuestro bienestar. Enfermedades como alergias, neurodermitis, trastornos estomacales y digestivos, enfermedades respiratorias y el síndrome de burnout por estrés, para mencionar sólo algunas, forman parte de la vida cotidiana de muchas personas.
 

 
Para estas enfermedades, que en muchos casos son crónicas, la Sra. Babucke puede ofrecer alivio y curación con ayuda de la bioresonancia. En una primera sesión con su paciente, la Sra. Babucke hace los tests correspondientes con ayuda del “BIOTENSADOR” para analizar la sintomatología. Después programa el aparato BICOM con los patrones de frecuencias apropiados que ha determinado antes y éstos se transfieren al paciente. En el aparato BICOM se transforman las frecuencias que causan la enfermedad en otras que tienen efectos terapéuticos. En este proceso, la conversión invertida simultánea y la intensificación correspondiente de la señal terapéutica son de gran importancia. Las señales reducen las energías interferentes y vuelven a poner en marcha las fuerzas de autoregulación del organismo. El aparato BICOM está equipado con un sistema electrónico especial que convierte las frecuencias emitidas por el aparato terapéutico a través de una esterilla de modulaciones y las aplica al paciente. Las frecuencias se propagan por todas las células, por cada órgano y hueso y producen, por lo tanto, un efecto de profundidad extraordinario. Los impulsos enviados tienen un efecto amortiguador o revitalizante dependiendo de los ajustes realizados en el aparato. Este proceso no sucede en el aparato terapéutico sino en el cuerpo del paciente. Las vibraciones ejercen efectos curativos sobre el organismo mediante la erradicación o reducción de las frecuencias patológicas, por un lado, y la estimulación o el fortalecimiento de las vibraciones fisiológicas, por el otro.
 
Con la bioresonancia se pretende reducir o eliminar las vibraciones patológicas (enfermas) y reforzar al mismo tiempo las vibraciones fisiológicas (sanas) de las células. Según nos cuenta la Sra. Babucke, muchos terapeutas que utilizan la bioresonancia colaboran con la medicina tradicional, y en Alemania hay más de 3000 médicos, entre ellos dentistas y veterinarios, que saben apreciar los efectos excepcionales de la bioresonancia.
 

 
Este tratamiento aún no está muy conocido en España, pero aquí en Ibiza la Sra. Babucke ha podido ayudar con la bioresonancia en muchos casos que parecían desesperados. Está especializada, entre otros, en alergias, neurodermitis, enfermedades respiratorias tales como bronquitis o asma, enfermedades causados por moho (el causante de muchos trastornos) y el síndrome de burnout. «El estrés es uno de los males más comunes en nuestros tiempos y nos afecta a todos», comenta la Sra. Babucke. «Exigimos demasiado a nuestras fuerzas y esto puede originar serias enfermedades. La bioresonancia nos ayuda a devolver el equilibrio a nuestro organismo». •
 

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