EDICIÓN 51: Febrero - Abril 2012

EL HOGAR ESTÁ DONDE ESTÉ EL CORAZÓN

Texto: Cat Weisweiller - Fotografías: MOOD by Flexform, Casalis, Ceccotti Collezioni y Limited Edition













Casi todos los propietarios inmobiliarios están convencidos del valor que tiene a largo plazo el contratar a un buen interiorista. Si lo permite el presupuesto, tener a alguien que te guíe a la hora de elegir muebles, tapicerías y colores produce unos resultados mucho más completos y equilibrados.
 
Gabriela Düker, nacida en Alemania pero residente en Ibiza desde 1999, lo lleva aún más allá, ya que considera que un éxito de una decoración es mucho más que un buen concepto de diseño: “La armonía interior de un espacio arquitectónico conscientemente explorada es la base del bienestar general”. Con su recién lanzada empresa, Home in You, ella crea entornos hogareños que permiten a sus dueños recrearse en todo su potencial doméstico, reconociendo que los hogares más felices son aquellos que sirven de constante celebración de todo lo que somos.



 


Gabriela podría ser definida certeramente como una “consultora holística de diseño”, y ofrece desde consultorías individuales hasta un apoyo total de principio a fin. Ella misma dejó atrás en el 2007 años de consultoría corporativa en las finanzas y los negocios para perseguir sus largamente contenidos sueños creativos a tiempo completo. Anteriormente, tras completar la ambiciosa reforma de su propia finca de 350 años de antigüedad, y tras años de alabanzas por sus evidentes dotes en diseño de interiores, decidió escuchar esa llamada interior y se lanzó en una misión para lograr entender todos los matices e influencias psicológicas del diseño de interiores – desde la iluminación a las combinaciones de colores, las telas, los materiales de construcción o la distribución de las estancias, ya que todos estos aspectos tienen un efecto psicológico considerable sobre las personas.
 
Inspirada sobre todo por un principio denominado la “psicología de la morada” (Psychology of Dwelling), Gabriela está dispuesta a todo para crear hogares felices y totalmente funcionales que, en su experiencia, sólo pueden serlo si el alma de sus dueños está impresa en cada centímetro. El nombre Home in You (el hogar en ti) sugiere ese principio básico de que crear un hogar perfecto viene del interior. «Cuando entras en el hogar de alguien, al principio tu respuesta es sensorial, no mental. Respondes a cómo el hogar te hace sentir, antes de notar conscientemente aspectos individuales del diseño». Cada tela, mueble y color en un hogar es un reflejo de quiénes son realmente las personas que lo habitan y lo que eligen compartir de sí mismos. Así pues, invitar a sus clientes a explorar más profundamente sus necesidades, deseos y estilo de vida antes de embarcarse en el diseño en sí, es parte vital del trabajo que realiza Gabriela.


Otra parte especialmente crucial de las contribuciones de Gabriela supone alinear y combinar de forma fluida las visiones de más de una persona, sobre todo cuando se trata de parejas que crean un hogar juntas. A través de su propia experiencia con hogares armoniosos, Gabriela lleva tiempo defendiendo la idea de designar espacios compartidos y también individuales dentro de un hogar. Esto va mucho más allá que un mero principio de diseño: es algo ampliamente reconocido como muy valioso en las relaciones duraderas y sanas. También señala que a menudo nos influencian nuestras propias experiencias domésticas tempranas – estos recuerdos personales pueden llevar a una persona a preferir la biblioteca como su espacio sagrado personal, y a otra un estudio. Para ella es muy importante permitir que los recuerdos felices de infancia entren en nuestro futuro hogar, pues nuestro pasado es parte íntegra de quiénes somos.


Gabriela actúa como amortiguador ante los posibles conflictos en el a veces estresante proceso de crear un hogar, identificando los deseos individuales y compartidos de sus clientes desde el principio – de hecho, noblemente ofreciendo un estilo algo terapéutico en las negociaciones. No se toca ninguna tela, material ni color siquiera hasta tener una idea clara de las necesidades de todos. En ese punto, Gabriela acompaña a sus clientes en un viaje que resulta ser muy gratificante, tanto creativa como personalmente. Prefiere no ser demasiado preceptiva, en su lugar plantando semillas y luego permitiendo el espacio para que la gente encuentre su propio camino hacia su particular utopía doméstica. Entonces, y sólo entonces, consigue y provee con talento los objetos materiales elegidos para el interior de la casa.






Se dice que ”el hogar está donde esté tu corazón”, y como tal, la prioridad absoluta de Gabriela es que, cuando todo esté listo, sus clientes, así como sus futuros huéspedes, realmente puedan captar lo que es “sentirse en casa”, y sean felices al saber que, abriéndose al enfoque más holístico de Gabriela, han jugado un papel clave en asegurar su propia dicha doméstica.

 

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