EDICIÓN: Agosto - Octubre 2010

EL ARTE DE VIVIR DE FORMA CONSCIENTE

Jerry Brownstein









¿Alguna vez te has preguntado de dónde viene la motivación tras tus pensamientos y tus acciones?

Incontables estudios han demostrado ya que la mente consciente dirige nuestra particular obra de teatro tan sólo el 5% del tiempo, mientras que durante el otro 95% lo que pensamos y hacemos está regido por nuestra mente subconsciente. La mente consciente tiene la capacidad de crear pensamientos e iniciar acciones, mientras que la mente subconsciente actúa más bien como procesador de información, grabando todo lo que pasa en tu vida y almacenándolo para su uso futuro. Cuando la mente consciente está inactiva o distraída, el inconsciente automáticamente toma el control, pero solamente puede reflejar tus experiencias pasadas, al no tener la habilidad de crear ideas originales.







Desde tu nacimiento hasta los seis años, tu mente subconsciente absorbe y almacena todo lo que la rodea: cada palabra que oye, cada emoción que siente, cada imagen que ve. Toda esta información acumulada que viene de tu familia, tu religión, la televisión, la sociedad, etc., se convierte en tu personalidad básica o hábitus primario. Durante tu vida, tu subconsciente sigue formándose de acuerdo a las influencias externas, absorbiendo obedientemente las normas y creencias de la escuela, las amistades, la cultura, el gobierno y los medios. En algunos niveles, esta base de datos subconsciente es muy útil, ya que te permite hacer las incontables cosas que has aprendido a lo largo de tu vida. Puedes conducir un coche, freír un huevo o bailar tango, sin tener que pensar de forma consciente en cómo dar cada paso, porque tu subconsciente almacena toda esa información y hace estas cosas de forma automática. Esto está muy bien cuando se trata de preparar una tortilla, pero los problemas vienen cuando permites que tu hábitus primario subconsciente tome las decisiones que definen quién eres y cómo interactúas con el mundo. Al dejar que el subconsciente sea quien tome estas decisiones personales, renunciamos a nuestro poder de decisión y por tanto vamos por la vida repitiendo de forma inconsciente las creencias, hábitos y prejuicios que hemos heredado de otras personas.

La forma de volver a tener libertad de elección y recuperar el control de tu vida es aprender a vivir de forma consciente. El subconsciente sólo toma el control cuando la mente consciente no está prestando atención, así que si incrementas tu nivel de conciencia la mente consciente estará al mando durante más de ese 5% del tiempo que se considera “normal”. Puedes conseguir este nivel más elevado de conciencia cultivando una mayor atención, lo que supone simplemente que tu intención esté conectada con el momento presente, para que puedas acordarte de utilizar tu mente consciente. Una persona atenta, cuando se enfrenta a una elección en cuanto a cómo actuar en el mundo, resiste de forma consciente antes de caer en las reacciones automáticas del subconsciente, y elige en su lugar seguir las indicaciones de su sabiduría interior. En el fondo de cada persona existe una parte sabia, o el yo del alma, que en cada encrucijada del camino nos susurra: “¿Es ésta la persona que quieres ser?” “¿Te va a traer esto la felicidad?”. La atención consciente nos lleva a tomar decisiones que responden a estas preguntas con un SÍ rotundo.

Al vivir de forma consciente, asumes la responsabilidad de quién eres en el mundo, eligiendo internamente tus pensamientos, tus palabras y tus acciones para que estén alineados con tus ideales más elevados. Esto supone todo un reto, ya que has de superar toda una vida de programación con las ideas, las acciones y las creencias de otras personas. Al principio seguirás pensando, diciendo y haciendo cosas que no están en armonía con quien deseas ser, pero según van apareciendo estos antiguos patrones de comportamiento, se trata de iluminarlos con la luz de la consciencia y entonces corregirte con cariño.

Con el tiempo este proceso de realineación se hace cada vez más fácil, porque tus elecciones conscientes crearán nuevos hábitos positivos en tu subconsciente, y las antiguas reacciones heredadas irán perdiendo su poder. A medida que vas creando tus pensamientos, palabras y acciones de forma intencionada para que resuenen con la sabiduría de tu alma, descubrirás que la conciencia evolucionará mágicamente en todas las áreas de tu vida. Es muy probable que empieces a tener más cuidado con lo que le metes al cuerpo y con tu salud. Tus gustos musicales y de ocio tal vez se hagan más refinados, así como tus decisiones sobre dónde ir y qué hacer. Esta evolución de la conciencia se desarrollará de forma fácil y sin esfuerzo, como reflejo natural de ese alineamiento con tus elecciones más elevadas.

Claro que vivir de forma consciente no significa que todo en tu vida vaya como la seda, pero sí que te otorga el poder de elegir tu experiencia interior en todas las situaciones que se presenten. Para sentir lo que esto significa, imagina que estás observando a un halcón mientras vuela grácilmente por el cielo. Con las alas magníficamente desplegadas se eleva, se zambulle, y cambia de dirección con un movimiento mínimo de las plumas de su cola. Los vientos pueden venir del Norte, del Sur, del Este o del Oeste, pueden ser suaves o pueden rugir con fuerza. El halcón no controla el viento, pero tiene total control sobre su propio vuelo.




No importa cómo sople el viento, el halcón siempre vuela con elegancia. Los eventos en tu vida se parecen al viento, porque nunca sabes de dónde van a venir. A veces los vientos de la vida te traen alegría y felicidad, pero otras veces pueden crear dificultades o tristeza. Cuando vives de forma consciente, cabalgas sobre estas corrientes con elegancia – planeando en lo alto durante la calma y fluyendo con los retos. Al igual que el halcón vuela elegantemente sin importar qué viento sople, puedes utilizar tu libre albedrío para vivir cada momento como la persona hermosa que decidas ser.

Texto: Jerry Brownstein