EDICIÓN 39: Febrero - Abril 2010

LA LEY DE ATRACCIÓN

Jerry Brownstein


Gracias a la sorprendente popularidad en los últimos años del libro y la película llamados “El Secreto”, muchas personas han oído hablar de la Ley de Atracción, aunque pocas captan lo que es realmente y cómo funciona. El principio básico de este fenómeno es que a través del Universo lo similar atrae a lo similar, es decir, que todas las cosas que vibran al mismo nivel se atraen entre sí. La aplicación práctica de esto en tu vida y en la mía es que lo que pensemos y sintamos será atraído a nuestras vidas siguiendo el mantra básico “la energía fluye allí donde se concentra la atención”. Esto parece bien sencillo, así que, ¿por qué, si todos queremos ser felices, sanos y ricos, no todos lo somos en la realidad? Para encontrar la respuesta a esta pregunta, aceptemos por un momento que ésta sea realmente una Ley Universal, y analicemos cómo se supone que ha de aplicarse de forma efectiva en nuestras vidas.

Un motivo por el cual a menudo no conseguimos lo que deseamos es que la Ley de Atracción no discrimina entre pensamientos positivos y negativos – allá donde va tu atención, fluye la energía, y eso atraerás. Por ejemplo, si estás teniendo problemas en el trabajo, gran parte de tu atención se centrará en el hecho de que no quieres tener problemas en el trabajo, pero al hacerlo el punto principal de atracción será “problemas en el trabajo” y eso es exactamente lo que atraerás. La forma de transformar esto es elegir de forma consciente enfocar tu atención en una dirección positiva para que tu punto de atracción esté en concordancia con lo que realmente deseas. En este ejemplo, podrías centrar tu atención en algo así como: “puedo hacer que mi trabajo sea un disfrute y una satisfacción”, y esto empezaría a crear la situación armoniosa que deseas.



Una vez que tus pensamientos estén vibrando en este nivel positivo, el siguiente paso es alinear tus sentimientos y emociones con ese mismo punto de atracción. Uno puede tener pensamientos buenos todo el día y repetir afirmaciones positivas hasta la saciedad, pero si a la vez se tienen sentimientos de miedo y duda no se manifestará lo que uno desea. De hecho, según la Ley de Atracción, si estás enganchado a sentimientos y emociones negativos, atraerás ese mismo tipo de energía negativa a tu vida. ¿Alguna vez has tenido una de esas mañanas cuando, te levantas con el pie izquierdo, y todo parece torcerse a lo largo del día? Si es así, entonces has vivido el lado oscuro de la Ley de Atracción. Tu sensación negativa del comienzo fue tu punto de atracción, y esa bola de nieve de negatividad creció y creció al rodar por los eventos que tuvieron lugar ese día. La forma de salir de esa espiral negativa es utilizando de forma consciente tu voluntad y tu imaginación para “cambiar la energía”. Puedes hacerlo eligiendo enfocar en algo positivo y alegre para que puedas sentir las emociones positivas que fluyen de esos pensamientos felices.

Aquí tienes un ejemplo de cómo se supone que funciona el tema: si deseas vivir una relación amorosa maravillosa, empieza imaginando cómo sería si eso sucediera en tu vida. Llena tu mente de pensamientos positivos sobre la relación perfecta y empieza a sentir la emoción que surge del primer enamoramiento. Debes evitar pensamientos negativos o sentimientos como “no merezco esto” o “esto no podría pasarme a mí”, y si surgen, destiérralos rápidamente y sustitúyelos por otros nuevos llenos de felicidad. El paso final implica soltar cualquier expectativa sobre cómo tus deseos podrían verse cumplidos y confiar en el proceso, permitiendo que se ponga a trabajar la magia de la Ley de Atracción.

Ahora tienes una idea de cómo aplicar esto en tu vida, pero ¿es realmente una ley o se trata simplemente de fantasías presentadas en un envoltorio Nueva Era? A pesar de que existen numerosos casos documentados que muestran cómo ha funcionado la Ley de Atracción para muchas personas, esto no satisface a los escépticos que quieren pruebas irrefutables. Encontrar evidencia científica de este proceso implica medir las vibraciones causadas por pensamientos y sentimientos, para ver si afectan a nuestra realidad.




Hasta que desarrollemos instrumentos lo suficientemente sofisticados como para medir estas vibraciones sutiles, no sabremos a ciencia cierta cómo funciona esta “ley”, pero sí hay algo que sabemos con seguridad ahora mismo. Sabemos que, creas o no en la Ley de Atracción, siempre puedes elegir – cada minuto de cada día – en tener pensamientos positivos de forma consciente en lugar de ser víctima de lo que te pase por la mente. Este maravilloso regalo que es nuestra libre voluntad te permite crear tu propia percepción de la realidad y emitir de forma consciente el tipo de energía que eliges proyectar. Imagina lo maravilloso que sería el mundo si todos y todas eligiésemos enviar pensamientos y vibraciones que reflejaran el bien más elevado.








Texto: Jerry Brownstein

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