EDICIÓN 38: Diciembre 2009 - Febrero 2010

PIONERO DE LA NUEVA ERA SOLAR

Jordi Canut Martin
PIONERO DE LA
NUEVA ERA SOLAR

Kurt Haefeli

Kurt Haefeli es toda una eminencia en el campo de la energía solar. Nació en Suiza hace 50 años y puede presumir de tener treinta años de experiencia a sus espaldas, lo que le avala como uno de los grandes expertos del sector en España. Su trabajo le apasiona, sobre todo porque corresponde a toda una filosofía vital que practica desde hace años. Tiene a quién parecerse, ya que su madre ha sido siempre una activista que ha abogado por el respeto al medio ambiente y el desarrollo sostenible de nuestro planeta. De hecho fue su convicción más que el afán de hacer fortuna lo que motivó su decisión de dedicarse a la fabricación, venta e instalación de sistemas de energía solar.










Conversando con Kurt, llama la atención el hecho de que España, siendo uno de los territorios europeos con más horas de exposición solar, siga estando a la cola de los países productores de este tipo de energía. En los años 70, cuando estalló la primera gran crisis petrolera, se llevaron a cabo una serie de experimentos piloto relacionados con las energías alternativas, pero la tecnología no estaba a punto y los materiales no eran de la calidad adecuada. Hubo que esperar hasta el nuevo milenio para que el Gobierno y la sociedad en general se dieran cuenta de que algo tenía que cambiar en nuestra manera de vivir y consumir, a la vista está, insostenible. La ecología se puso de moda, “fue el inicio de una nueva revolución industrial”. No pasó lo mismo en Austria, Suiza o Alemania, donde tras la crisis de 1973 se siguió investigando e invirtiendo muy en serio en la mejora de la tecnología para obtener energía solar. Hoy día, estos países son sin duda los más avanzados y mejor preparados del sector.










Por la proximidad con Denia, donde reside desde hace 20 años, Kurt siempre ha tenido los ojos puestos en Ibiza. No en vano la mayor de las Pitiusas es también conocida como la isla blanca o la isla de la luz. Parece que aquí son cada vez más los que se interesan por el aprovechamiento de la energía solar como alternativa a las energías actuales, ya que éstas “pesan cada vez más en el bolsillo”. Él lo tiene muy claro. Combinado con otras energías renovables, el sol es indudablemente la fuente de energía del futuro. “En 20 años nuestra manera de vivir cambiará drásticamente, sobre todo en cómo utilizamos los recursos para generar energía. Los coches tal y cómo los conocemos hoy dejarán de existir y volveremos a la tradición de nuestros ancestros con la utilización de la biomasa”. Sin embargo, y pese a ser una necesidad, la generalización de los sistemas de energía solar todavía está lejos de ser una realidad. El principal obstáculo no es otro que el coste de los materiales y de la instalación. Contrariamente a lo que mucha gente piensa, “la energía solar no es gratuita. Por ejemplo, para instalar un sistema fotovoltaico, por pequeño que sea, se necesitan como mínimo unos 3.000 euros, aunque el desembolso por un sistema completo y autosuficiente que cubra todas las necesidades de energía para una vida cómoda (calefacción, aire acondicionado, electrodomésticos de bajo consumo), e incluso genere su propia electricidad, puede oscilar entre los 70.000 y los 100.000 euros. La rentabilidad y eficacidad del sistema dependerá del tiempo que dure la instalación, sólo así se puede llegar a reducir los gastos energéticos considerablemente”.






Luz solar – conducto de luz por fibra óptica





Tomarse en serio la energía solar significa también ser coherente. Es decir, no basta con tener una buena instalación. Quien pretenda utilizar un sistema así en su casa debe ser ya un consumidor responsable. Hay que estar preparado para sustituir la luz halógena por la de bajo consumo, por ejemplo, y estar siempre pendiente de la electricidad que uno consume (o desperdicia) para que valga la pena el esfuerzo económico. El objetivo último de Kurt es demostrar a quien quiera escucharle que una familia con una casa equipada con un sistema de energía solar completo puede haber amortizado su inversión en 10 años e incluso llegar a generar energía suficiente como para venderle una parte a las compañías eléctricas y así ahorrar aún más en el consumo.

Puede parecer algo futurista e incluso utópico, pero toda una vida dedicada a cambiar los hábitos de derroche de nuestra sociedad occidental en favor del planeta hacen que Kurt sea rotundo: “no hay otra solución”. •

Texto: Jordi Canut Martin

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