EDICIÓN 35: Junio - Agosto '09

¿CRISIS U OPORTUNIDAD?

Dassana
El amor y la bondad son el fundamento de la sociedad humana. Si se pierden esos sentimientos, ésta se enfrenta a problemas de gran magnitud.

El desarrollo de la ciencia nos ha brindado un enorme progreso, pero a la vez ha contribuido a despojar al mundo de su magia y nos ha cobrado un precio muy alto. Pasamos por un momento de la evolución humana en el que se están desmoronando muchos valores nacionales, culturales y religiosos. La ética y las normas basadas en ellos se consideran anticuadas y carentes de validez, siendo reemplazadas por una moral egocéntrica y cómoda. Los problemas sociales son el reflejo de la mezquindad que encierra la cosmovisión contemporánea.

La historia de la humanidad está marcada por muchos cambios profundos. Antes se producían lentamente, tardando siglos en desarrollarse, mientras que ahora, acelerados por los adelantos tecnológicos, se completan en una sola generación y no somos capaces de asimilarlos. El gran cambio en el que nos hallamos inmersos abarca prácticamente todos los ámbitos de la vida.



La globalización, la amenaza del cambio climático y la crisis financiera y económica nos confrontan a problemas que no podemos solucionar con los medios tradicionales. Las decisiones políticas que se están poniendo en práctica actualmente carecen de la efectividad necesaria ya que solamente tratan los síntomas de la crisis y no tocan sus causas profundas.

La mayoría de los problemas del presente radican en las actuaciones y conductas humanas y éstas son producto del pensamiento, de los sentimientos y de los valores de las personas que, a su vez, son determinados por la creencia de que la felicidad se puede alcanzar a través de lo que tenemos y hacemos. Las causas se encuentran en la mente humana y están originadas por nuestra conciencia limitada.

La desilusión que sentimos respecto al materialismo nos lleva a preguntarnos qué es lo que realmente buscamos. Puede que los adelantos tecnológicos nos hayan provisto de una mayor capacidad para dominar nuestra existencia, pero, a la vez, han acrecentado las insuficiencias de nuestra conciencia que está desarrollada sólo parcialmente. Engañados por la creencia de que el bienestar interior se basa en circunstancias externas, hicimos mal uso de nuestras nuevas posibilidades, saqueando y envenenando la tierra. Al mismo tiempo, nuestra sociedad ha evolucionado hasta enfrascarse en una egoísta y narcisista búsqueda que persigue únicamente la satisfacción de nuestros sentidos. La soledad, la codicia, el miedo y la indiferencia crecen de forma alarmante.



¿ Seremos capaces de superar este estado de conciencia limitado?
Nunca antes hubo tanta necesidad de un cambio espiritual ni tampoco tantas posibilidades para experimentar un salto de conciencia

Texto: Dassana







Dassana ha impartido cursos de meditación en Ibiza, Holanda y Alemania.

www.meditationincelebration.com






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