EDICIÓN 26: Diciembre '07 - Febrero '08

YOGA

Nora Belton














“¿Por qué incluir un artículo sobre Yoga en una revista de inmobiliaria?”
No hay nada más básico en la vida que una casa, un hogar. Una estructura sólida que proporciona protección y confort. La cuidamos con mimo, la hacemos hermosa, es nuestro refugio, el lugar en el que nos despertamos y al que volvemos cada noche. Los seres humanos residimos en casas. Y el alma humana reside en el cuerpo humano. El cuerpo físico es nuestro hogar, nuestro templo. Un buscador preguntó una vez a su Maestro: “¿cuál es el templo al que debo adorar?”, y su Maestro dijo “tu mismo cuerpo es el mejor de los templos, es el más elevado templo de Dios.”







Todo lo que experimentamos en la vida tiene lugar de alguna manera a través del cuerpo físico. “Percibimos a través de nuestros cuerpos, nuestras mentes y nuestros corazones.










Las Asanas, las posturas que practicamos en el Yoga, nos “hablan” a cada nivel de nuestro ser. El Yoga es una práctica para nuestro tiempo. Es a la vez medicina, apoyo, guía y refugio. Libera, fortalece y reconforta.

La popularidad del Yoga hoy en día es testimonio de su atemporalidad. Y creo que no hay Yoga “correcto” o “equivocado”, sino sólo “efectivo” o “menos efectivo”. Como dijo sabiamente el Dalai Lama, “cada país tiene su queso favorito”. De la misma manera existe una práctica del Yoga para cada temperamento. Siempre recomiendo que la gente haga “yoga shopping” hasta que encuentren un maestro y un estilo que les sienten bien. En Ibiza esto es fácil... en una isla conocida por alimentar la individualidad, no hay dos profesores iguales




Los textos antiguos como los Yoga Sutras de Patanjali, los Upanishads y el Bhagavad Gita describen los “cómos y porqués” del Yoga, los “qué hacer y qué no hacer”. Las interpretaciones pueden ser estrictas o más sueltas, pero el único estilo de vida que puede chocar con el Yoga es el insano. Al final, se llega a elegir entre las noches locas y la eficiencia desintoxicante de la práctica del Yoga.









El Yoga es una ciencia completa, pero cada parte del todo lleva la semilla de su integridad. Cualquier rama del Yoga que quieras adoptar, ya sea el Karma Yoga para los tipos activos y orientados al servicio a los demás, el Bhakti para los que funcionan desde el corazón, o el Jnana para los intelectuales, todos los caminos llevan a Roma, como quien dice. Así que aunque existe gran abundancia de literatura sobre la filosofía del Yoga, no has de ser un gran lector para imbuirte de las enseñanzas. El canto devoto (uno de mis favoritos) abre el corazón. Pero no tienes que ser una persona musical. Ser capaz de meditar ha sido descrito como la meta de la armonía física que resulta de la práctica del Hatha Yoga, pero puedes comenzar por donde quieras, “a”, “b”, “c” o “todo lo anterior”. Mi maestro y gurú durante muchos años, Gurumayi Chidvilasananda, dice: “Si no puedes realizar todas las prácticas, elige una que disfrutes y hazla a diario, con devoción, y dará sus frutos.”










Las lecciones y los beneficios son parte misma de la práctica. Se realiza una suave limpieza a nivel mental, emocional y físico. Es una especie de alquimia. Algunos efectos son inmediatos: a menudo he empezado una sesión con un humor de perros, y la he terminado en la felicidad total. Otros efectos tardan más en hacerse notar, pero duran. De cualquier modo, se siente como algo mágico.





ESPIRITUALIDAD Y FILOSOFÍA

Para tener una visión espiritual no hay que estar físicamente en forma, pero para mí, el proceso de hacer realidad mi potencial físico es en sí un proceso espiritual. La filosofía del Yoga nos enseña a ver a Dios en todos y en todo; nos ayuda a encontrar y reconocer el Ser; a honrarlo; y nos da herramientas y comprensión para estar “en el mundo”, cómo gestionar nuestra vida, nuestros deberes y responsabilidades con compasión, tolerancia y eficacia, a afrontar nuestra propia “guerra” tal como se menciona en el Bhagavad Gita; a experimentar la paz en un mundo tumultuoso, y a ser feliz. El guerrero descrito en la famosa batalla épica es un guerrero feliz.








La práctica del Hatha Yoga desarrolla una sensación de libertad dentro de un cuerpo físico que personifica nuestro estado de “atadura” por una existencia material. Llegamos a reconocer y apreciar cómo los elementos de la naturaleza trabajan a través de nosotros y dentro nosotros. La sesión o clase de Yoga fluye en un ritmo de actividad y pasividad, movimiento y quietud, imitando el pulso de la vida misma.

La práctica del Hatha Yoga representa el esfuerzo y la voluntad que en última instancia nos reúne con la parte eterna de nosotros mismos. Es la forma que lleva a lo informe.














A través de mi práctica he podido vislumbrar una conciencia superior, y algo inefable que siempre me anima a “estar en el mundo pero no ser de él”. Con el tiempo, el Yoga ha evolucionado en mi vida, de ser una forma inteligente y familiar de ejercicio a convertirse en una conexión permanente con una sensación de respeto por mí misma, y de maravilla.













Nora Belton
Formación de Profesores de Yoga
noraibiza@yahoo.com.



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