EDICIÓN 25: Octubre - Diciembre '07

¿QUÉ ES EL TAI CHI CHUAN?


Muchas veces la imagen del Tai Chi Chuan es la de practicantes ejecutando movimientos lentos y suaves como en ingravidez, escondiendo, a primera vista, el aspecto marcial y no violento de este arte chino, y más áun su vía espiritual.










Tai Chi quiere decir "Cima suprema", que representa la unidad suprema, el origen de las cosas, el centro de toda manifestación.

La dinámica de esta unidad se expresa a través de dos movimientos, dos polaridades, el Ying y el Yang que se engendran y se transforman el uno con el otro. Son indisociables. El día y la noche, el calor y el frío, el femenino y el masculino, etc... Principio de la alternancia y de la complementa- riedad.

Chuan significa puño, boxeo sin guantes, en contraste con otras artes marciales. Es el aspecto marcial del Tai Chi Chuan.







Tai Chi Chuan puede traducirse como boxeo sin guantes utilizando el Ying y el Yang, o boxeo supremo.









 









El Tai Chi Chuan fue codificado en el siglo XVII, pero sus bases son mucho más antiguas. Como todo arte, el Tai Chi Chuan necesita un aprendizaje y una inversión de uno mismo.








Al principio, el practicante aprenderá una serie de movimientos lentos y codificados, llamados la "Forma", parecido a un combate ficticio de una precisión muy grande. Este aprendizaje, esta memorización de los movimientos implican una presencia total, obligándole a cortar con sus preocupaciones exteriores (de ahí el efecto relajante de la práctica).

Poco a poco, va a tener conciencia de cada parte del cuerpo: el eje y el centro, el arraigo al suelo por los apoyos, la relajación muscular y la coordinación del conjunto.





El encadenamiento se repite, probando con un compañero con el fin de verificar la precisión del movimiento y la realidad de cada acción. Con esta práctica saldrá un mejor contacto consigo mismo y la realidad. El trabajo exterior será el soporte de una metamorfosis interior. Así mismo, toda modificación interior ocasionará una modificación de la postura corporal.

Al mismo tiempo, o casi, el practicante va a aprender a no servirse de su fuerza muscular, pero a abrir su conciencia y su experimentación al "Chi". El Chi es la energía interior. Según los chinos, es el soplo vital (no confundir con la respiración), esta energía universal que es el origen de nuestro mundo y del universo, la que nos une al cosmos.








Cuerpo y espíritu son una misma manifestación del Chi, no pueden separarse; es por eso que el Tai Chi es una práctica del espíritu y del cuerpo desarrollando una unión armoniosa entre los dos, que será la fuente de la evolución espiritual del practicante.

Se dice también que el Tai Chi Chuan es una meditación en movimiento.

El trabajo, gracias a la lentitud de ejecución, será de abandonar los bloqueos físicos y psicológicos, de conseguir las bases técnicas para que las fuerzas sutiles del practicante puedan desarrollarse libremente sin derroche energético.





Cuando alcancemos este dominio, el Tai Chi Chuan como arte marcial expresa que el "Vacío" energético es mil veces más potente que la fuerza.

Trabajo largo, durante años, sin fin... el Tai Chi es la escuela de la lentitud, del alejamiento, de la humildad y de la constancia.

Más allá de la disciplina corporal, de los efectos benéficos sobre la salud, ante todo es un arte de vivir. Volviendo a las cosas sencillas y tomando conciencia de lo que es realmente esencial nos damos cuenta que cuanto más nos despojamos, más ricos somos.
De naturaleza no muscular, no violenta, se practica a todas las edades, no importa la condición física, aunque sea mediana.








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